Karen González*

¿Quién dijo que la creatividad es solo para los diseñadores? Al contrario, ocho de cada diez personas consideran importante el ser creativo (o tener ideas creativas) y el 60% de los directivos de empresas creen que es una de las cualidades más importantes del liderazgo.

Entonces la pregunta clave aquí es esta: ¿cómo le hago para sacar ese creativo que duerme en mí? Fácil, primero rompe todos tus miedos a no hacerlo bien; la creatividad llega y fluye cuando estás relajado. Así que pon tu música favorita, y comencemos.

 

  1. Ideas especiales

¿Qué es una idea especial? Son todas esas ocurrencias que llegan a ti en los momentos más inesperados, así que cuando eso suceda, saca una libreta, una nota de texto, o graba un audio; sin importar cuál sea el recurso, úsalo y guárdalo; no sabes cuándo esa idea se convertirá en un gran proyecto.

Importante: No descartes ninguna idea, por absurda que parezca; esas concepciones suelen ser una genialidad.

 

  1. Entrena tu cerebro

El cerebro es un músculo, y como todo músculo tiene que fortalecerse; si no, se atrofia. Entonces fija una hora de entrenamiento para obligarte a escribir ideas; olvídate de la calidad y cantidad: solo deja que fluyan. Haz manualidades, plasma esas ideas no solo por escrito: créalas con papel, resistol y tijeras. Juega mucho, crea historias o situaciones que puedan alentarte a llegar a esas ideas. Verás que mientras se desarrolla tu historia lograrás dar con la clave.

Esto te ayudará a identificar en qué horas eres más creativo y a aprovechar esos momentos. Cuanto más obligues a tu cerebro a ser creativo, menos tendrás que preguntarte cómo desarrollar la creatividad.

 

  1. Inspiración everywhere

Uno de los mayores bloqueos al tratar de sacar una buena idea es que comenzamos a pensar que tenemos que idear algo nunca visto, algo completamente original. Piénsalo bien: ¿cuántas cosas son 100% originales? Al contrario, una idea puede tener un sinfín de posibilidades; una concepción puede generar más y más ideas. Con esto no quiero decir que copies ideas; al contrario: que te inspires de ellas, que te hagas partícipe de ellas y las transformes. Ponles tu sello. Pero ¿cómo lograr esa inspiración? Simplemente rodéate de ella: lee artículos, cómics, blogs; ve películas, series, videos o caricaturas; empápate del tema. Y, sobre todo, rodéate de personas altamente imaginativas, como los niños; ellos suelen tener las mejores ideas.

 

  1. La fórmula de la creatividad

Si en este paso todavía no consigues dar con tu idea creativa, aquí te pongo una fórmula matemática que te ayudará a llegar a ella:

+ {ideas}2 – miedo = creatividad

Elige una idea y desarrolla diez a partir de esa, luego suma otras diez, divide entre las más acercadas a lo que buscas, réstale el miedo a que no sea buena, y tu resultado será la idea que estabas buscando.

 

  1. Deja de pensar

La sobresaturación es muy común en este tipo de ejercicios. Cuando sientas que el bloqueo es demasiado, deja todo, y es momento de poner la mente en blanco.

Sal a caminar, observa a las personas, platica con ellas; esto ayudará a despejar tu mente. Duerme: el descanso es importante; la mente tiene que relajarse y, quién sabe, tal vez podrías dar con esa idea mientras sueñas.

Toma un baño. Se dice que el 72% de las personas tienen buenas ideas mientras se están bañando. Esto es porque el agua caliente y el hecho de masajear tu cabeza con el champú te relaja de tal manera que lo disfrutas, y el cerebro automáticamente arroja dopamina, la cual es una gran estimulante de la creatividad.

 

  1. Las musas no existen

Lamento romper tu ilusión, pero si esperas a que una musa llegue y te dé la idea del siglo, eso no pasará. Lo mejor que puedes hacer es practicar, practicar y practicar; esto te creará un hábito con el que desarrollarás un sistema inagotable de ideas constituido de perseverancia, constancia y esfuerzo.

Así que deja tus miedos, abre tu mente ¡y a idear!

*Comunicación Corporativa Coparmex Jalisco

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