Décalogo para una buena "Retro"

Jorge Cuevas

Hoy en día la retroalimentación es un proceso de comunicación vital en una compañía. La retro ayuda a que haya mejora, a que otros nos digan lo que nos cuesta ver de nosotros mismos, porque como dijo un maestro mío: “la zorra no se ve su cola”.
La famosa retro es tan importante porque es un arma de doble filo, bien puede ayudar a impulsar y mejorar el desempeño de un colaborador o puede aplastar su talento.
Eso depende de ciertos factores que te quiero compartir en este “DECALOGO DEL BUEN RETROALIMENTADOR”, respetando estos principios podemos crear en nuestras compañías una cultura donde la retro sea para multiplicar.

  1. El Contexto es clave. El lugar y el momento donde se da la retro es vital, nunca exhibas a una persona, que sea un espacio donde se siente segura para recibir tus comentarios. Piensa cómo harás para que la retro sea realmente un regalo y quede en el inconsciente del otro como una experiencia enriquecedora. Cuando se hace retro grupal es porque ya hay un trabajo personal y grupal profundo que permite la madurez de todos los participantes.
  2. Calientito espérate poquito. Nunca des retro cuando todavía estás enchilado, van a hablar tus viseras. Una buena práctica es escribir un correo con todo tu coraje pero no enviarlo para poder hablar usando también tu corazón y tu mente, no solo el estómago.
  3. Hay que centrarse en el talento. Si le das retro a un colaborador, parte de la idea de que aunque se haya equivocado tiene el talento para recibir una nueva oportunidad, si no tiene el talento, pues estás perdiendo el tiempo ¿para qué lo retroalimentas?, la retro o feedback sólo funciona partiendo del principio de que las personas tienen el talento para salir adelante.
  4. Primero escuchar. Cuando comienzas una retro, antes de decir tu opinión, primero pídele al otro su punto de vista, puedes preguntarle: ¿cómo percibes tu desempeño?, ¿qué estás haciendo bien y qué hace falta mejorar?, la persona sólo asimila la retro si la haces pensar y reflexionar, los sermones son una medicina pasada de moda que ya no le hace efecto a casi nadie.
  5. Equilibrio. La retro no siempre es sobre las áreas de oportunidad. Mucha gente escucha la palabra retro y cree que se trata de una crítica para hablar de lo que se hace mal, pero lejos de ello la retro es comunicarle al otro lo que está haciendo. Decirle lo que está bien para que lo refuerce y lo que no está funcionando para que lo mejore, pero una buena estructura de retro hace que las personas en promedio más reforzamientos que observaciones de corte negativo, ¿por qué? Porque si la balanza se inclina en lo negativo las personas se atascan y si se centra en lo positivo y no sé ve lo que hay que mejorar, es fácil caer en la “falsa positividad”, lo auténticamente positivo es la capacidad de ver lo bueno y resaltarlo y ver lo que se puede mejorar como una gran noticia que dice: ¡aún podemos crecer!
  6. Permiso para Influir. Nunca le digas a alguien tu punto de vista, particularmente de los aspectos a mejorar sin pedirle antes permiso, esto es dar retro con respeto: “me permites darte mi opinión”, es más fácil que las personas nos abramos cuando nos sentimos tratadas con cortesía, pero sin rodeos.
  7. Permitir que el otro digiera: Después de decir tu retro pregúntale al otro: ¿qué rescatas de lo que te digo?, ¿con qué te quedas?, verbalizar las cosas le ayudará a realmente asimilarlas.
  8. Preparar la Retro. No llegues a dar retro sin prepararte, porque probablemente vas a hablar por hablar, antes pregúntate lo siguiente y escríbelo: ¿cuál es el objetivo de dar esta retro?, ¿cuál es el gran talento de esta persona que hay que reforzar?, ¿en que hechos baso mis comentarios?, ¿qué conducta estoy viendo yo que puede mejorar?, ¿en que hechos me baso para tal aseveración?
  9. Pedir retro no te quita sino te da credibilidad. Espero que este artículo no sea un motivo para que te lances al ruedo a retroalimentar sin ton ni son, no sólo hay que retroalimentar a tus colaboradores, también hay que pedirles su punto de vista, dándoles la confianza para expresar lo que sienten, hoy en día tener esa comunicación clara lejos de quitarte credibilidad, te la da, que mejor que tener un jefe dispuesto a escuchar y respetar el punto de vista de las personas.
  10. Si no te abres la retro no funciona… ¡Respira!... por último, tu que estás leyendo este articulo, deja de pensar si a tu jefe o a tu compañero le haría falta esta información, esta info es para ti, para que te abras a recibir retro, para que respires y desarrolles la máxima virtud de alguien en mejora continua: aceptar tus errores y los de los demás con amor, para impulsarte a seguir creciendo.

Autor de Liderazgo Quántico y el Buscalocos

Edición: septiembre-octubre 2013

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