El buen gobierno de la empresa y la familia empresaria

 

El gobierno de las empresas es un concepto relativamente fácil de definir: se trata de un sistema formado por las relaciones entre accionistas, órganos de administración y de dirección. Sin embargo, entender esta noción en el marco de la familia empresaria resulta una tarea compleja, porque esas relaciones son a menudo difíciles de comprender; son una mezcla de elementos mercantiles y patrimoniales con aspectos emocionales.

La presencia formal de estructuras de gobierno contribuye a reducir la probabilidad de tensiones y conflictos. Es preciso lograr que estas estructuras cuenten con los estatutos necesarios para su buen funcionamiento y que sus miembros tengan la actitud y las capacidades necesarias para la resolución de sus diferencias.

El principal motivo del impulso al buen gobierno obedece a una razón superior: la mejora de su estrategia y de las relaciones entre los miembros familiares y de estos con la empresa. Esta mejora está estrechamente unida a la separación entre el ámbito familiar y el empresarial. Diferenciarlos y lograr su adecuada coordinación incrementa los niveles de profesionalización y el establecimiento de unos objetivos estratégicos claros, factores que influyen directamente en la viabilidad a largo plazo de la empresa. Por esta razón, en las empresas familiares es necesario hablar de dos tipos de gobierno: el empresarial (corporativo) y el familiar.

 

I El papel central del consejo de familia

 

En las empresas de propiedad familiar, la familia necesita velar por los sentimientos de confianza y pertenencia de sus miembros, y a la vez, desarrollar un sentido de trabajo en equipo a fin de preservar la unión y el compromiso de los integrantes de la familia en sus relaciones con el negocio.

El desarrollo de la estructura denominada consejo de familia es particularmente efectivo en empresas familiares de tamaño pequeño y mediano en fase de primera generación para canalizar la información relativa a la empresa y la propiedad, además de que propicia la comunicación entre los miembros de la familia.

La principal ventaja de disponer de un ámbito separado para dirimir las cuestiones específicamente familiares reside, precisamente, en evitar la intromisión de dichas cuestiones en el trabajo del consejo de la empresa y la dirección general. En caso contrario, los costos y detractores para el funcionamiento de la familia y la empresa pueden ser considerables.

 

Entre las principales funciones del consejo de familia se encuentran:

- Constituir el foro adecuado para propiciar la discusión y mediación de problemas o conflictos familiares.

- Diseñar una adecuada planificación patrimonial, que compatibilice las necesidades financieras de la familia y de la empresa.

- Preparar la sucesión familiar e impulsar la educación y liderazgo en las generaciones futuras.

- Dirigir los trabajos de elaboración y actualización del protocolo familiar.

 

II Función del consejo de la empresa (asesor o administración)

 

El desempeño del consejo de la empresa debe orientarse hacia la búsqueda de la viabilidad de la organización a largo plazo y a la protección de los intereses generales de la sociedad, mediante el impulso de los valores y la cultura de la organización, tratando de que los planes de los gestores coincidan con los intereses de la familia y del resto de inversionistas (no familiares). Las funciones principales que debe ejercer son las siguientes:

  • Administración de oportunidades y riesgos
  • Definicion del negocio y los lineamientos estratégicos
  • Relaciones estratégicas
  • Exigencia en resultados
  • Elección y evaluación del director general

 

El consejo de la empresa, a través de los consejeros, deberá representar el mayor porcentaje de capital posible. Es aconsejable la presencia de consejeros independientes. Se recomienda que las personas más significadas del equipo de gestión y, singularmente, el empresario director de la compañía formen parte del consejo de la empresa.

 

III Trabajo en conjunto de los órganos de gobierno de la empresa y de la familia

 

El consejo de familia debe complementar al consejo de la empresa y actuar de forma coordinada con él, y no intentar sustituirlo. Algunos de los temas abordados con este enfoque son:

· La política de dividendos que desea seguir la familia y la retribución de miembros familiares empleados en la empresa.

· Las posibles incorporaciones de miembros familiares al consejo de la empresa y a los órganos de gestión de esta.

El presidente del consejo de familia debe tener un elevado nivel de experiencia y competencia profesional, poseer un elevado grado de liderazgo en la familia, tener empatía con ella y, a la vez, ser capaz de llegar a un acuerdo con todos los miembros que la componen. No es conveniente que además de ser presidente del consejo de familia, sea presidente del consejo de administración. No siempre el miembro familiar mejor capacitado para gestionar la empresa reúne el mejor perfil para atender los asuntos de la familia y coordinarlos en el seno de los órganos de gobierno familiares.

Finalmente, la recomendación es no postergar la decisión de empezar a implementar estos consejos, debido a que no necesariamente tienen que ver con el tamaño del negocio, sino más bien con la complejidad de la familia empresaria y la empresa familiar. En la primera, nos referimos al número de ramas familiares, diversidad de intereses de los miembros de la familia, sus edades, etc., y en la segunda, a la variedad de productos, mercados, regiones, la necesidad tecnológica, el número de procesos, etc. 

Share
  • Anunciate-aqui-01.jpg
  • Unete-a-coparmex-01.jpg
  • bigbang.jpg
  • cklass.jpg
  • tierra-armonia.jpg