Elefantes en el camino: hazte cargo de tus crisis


David Montalvo

“No podemos resolver problemas, de la misma manera que cuando los creamos”. Albert Einstein

Imagina que estás montado en un Jeep, de paseo en las llanuras del Serengueti en África, disfrutando de un extraordinario safari, cuando de pronto observas a lo lejos algo que te impide seguir avanzando. Solo logras ver una mancha gris que está estorbando en medio del camino y que te bloquea el paso.

Frenas, te acercas un poco y descubres algo a lo que normalmente no estás acostumbrado: un elefante cubriendo toda tu perspectiva.

Tocas el claxon y no hay respuesta. Desciendes, tratas de asustarlo, le arrojas piedras, pero él sigue inmóvil. Ni siquiera reacciona.

¿Alguna vez has visto el camino de tu vida o de tu empresa bloqueado por un enorme y fuerte elefante? ¿Sentiste miedo, incertidumbre, decepción o coraje?

Si a este elefante entrometido le pusiéramos el nombre de la crisis que estás atravesando en estos momentos, sea alguna pequeña adversidad o eso que te está costando sangre, sudor y lágrimas, ¿qué harías al toparte cara a cara con él? ¿Cómo reaccionarías?

Hay momentos que son punto de quiebre y hacen que gires a otra dirección. Esos obstáculos al principio te sacan de balance, interrumpen tus planes, reescriben tu guion. Sobre todo si no estabas preparado para que aparecieran.

Todos tenemos crisis. Elefantes que aparecen disfrazados en forma de una enfermedad, un duelo, cambio de residencia, modificación del giro de la empresa, etc. Cada crisis es una oportunidad para comenzar de nuevo. Cualquier elefante que aparece en el camino tiene lecciones escondidas bajo las patas.

¿Cómo puedes hacerte cargo de tu elefante?

1)Todo es justo. El elefante no se puso solo. Entiende que lo que te sucede es solo una consecuencia de algo que está pasando por tus acciones o incluso por tus pensamientos.

2)Observa hacia adentro. Un elefante se mueve de adentro hacia afuera. Reflexiona qué hay dentro de ti que puedes mejorar.

3)Sal del camino. Un elefante cambia cuando tú cambias. Si te quedas a un costado del elefante, lamentando su presencia, bloqueas la frecuencia creativa y, por lo tanto, es complicadísimo generar nuevas alternativas de cambio y de crecimiento.

4)No pierdas la brújula. El elefante muere, el camino no. Elefantes siempre habrá. Mentiría si te dijera lo contrario. El viaje sigue y cada vez habrá más experiencias.

Las crisis del camino solo nos hacen detenernos para tomar aire y enseñarnos que todavía falta mucho por recorrer y por aprender. Es una forma de recordarnos que estamos vivos.

*Autor del libro Los elefantes no vuelan, de LID Editorial, y conferencista internacional. www.davidmontalvo.com.mx

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