Liderazgo femenino

Liderazgo femenino

Gabriela Guerra Lomelí

 Según estadísticas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en 2013, de cinco pequeñas y medianas empresas que abrieron, tres estaban dirigidas por mujeres. Sin duda, la participación del género femenino en el mundo empresarial ha tomado fuerza, y por ello, Entorno Empresarial decidió dedicar esta publicación a todas aquellas mujeres que han determinado romper paradigmas e incursionar en lo que hasta hace algunos años era considerado un mundo de hombres.

Desde siglos atrás, las mujeres demostraron que tenían sueños, metas, y que deseaban fervientemente realizar otras actividades fuera de las delimitadas por las reglas sociales de sus épocas, que se resumían a labores del hogar. Pero pocas fueron las que decidieron actuar a pesar de las consecuencias que ello pudiera ocasionarles.

Comencemos por mencionar a Mary Wollstonecraft. Esta mujer londinense nacida en 1759 se enfrentó a una difícil situación económica que la orilló a trabajar desde pequeña en lo que podía, que para esa época era de costurera, institutriz o acompañante de damas de alta sociedad. Sin embargo, su gran pasión era la lectura, por lo que comenzó a trabajar como profesora a los poco más de veinte años de edad. Su desagrado por las limitantes laborales para las mujeres la llevó a tomar la decisión de dedicarse a su gran pasión: la escritura y, más aún, intentar ganar dinero con ello… y así fue. Mary fue aceptada en el círculo literario de Londres y, además, su editor le pagaba por sus textos.

Voy a ser la primera de una nueva especie. Tiemblo de pensar en el intento

Mary Wollstonecraft fue una defensora de la igualdad entre hombres y mujeres, y así lo externó en su libro Reivindicación de los derechos de la mujer. En él señalaba que si las mujeres no se desarrollaban más intelectualmente era porque se les vetaba del conocimiento. Además, en su descendencia dejó la misma inquietud por sobresalir y por la escritura; su hija, Mary Shelley, fue la creadora de una de las obras que ha prevalecido a través de los años e incluso se ha llevado a la pantalla grande: Frankenstein.

Las mujeres también han colaborado con descubrimientos en la ciencia. En este rubro podemos mencionar a Marie Sklodowska, o Curie, química y física polaca, quien obtuvo dos premios Nobel, uno en 1903, en conjunto con Henri Becquel y Piere Curie por sus estudios en radioactividad, y otro en química en 1910 por el descubrimiento de dos elementos químicos: polonio (Po) y radio (Ra). Cabe mencionar que fue la primera mujer en obtener un premio como este.

Otra mujer que sin duda marcó la diferencia fue María Eva Duarte de Perón, primera dama de Argentina. Esta mujer se incorporó en la política de forma activa, participando en la campaña electoral de Juan Domingo Perón, situación que hasta ese momento era mal vista por la sociedad. Gracias a Eva y a la formación del Partido Peronista Femenino, 23 mujeres fueron colocadas en las diputaciones nacionales; 6, en el senado, y 109, en los distritos locales. Además, fungió como diplomática con la llamada Gira de Arcoíris, en la que visitó Europa por 64 días, algo impensable hasta ese momento.

Como pueden darse cuenta, estos son solo fragmentos de la historia en los que las mujeres han tenido una participación destacable, pero ¿qué hay del presente? Pues bien, hoy en día las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres y ejercen los mismos puestos que ellos. Para la mujer actual, participar en las elecciones de Gobierno, trabajar en una empresa o, incluso, dirigirla no es de extrañar.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) menciona que las mujeres ocupan el treinta y uno por ciento de los puestos de alta dirección en México; siete por ciento, de la junta directiva de las empresas, y el dos por ciento son empresarias, al menos hasta el 2011. Asimismo, el cincuenta y uno por ciento de los negocios informales pertenecen a mujeres.

Hoy en día, las féminas tienen mayores y más altas aspiraciones, y ser las dueñas de su propio negocio es una de ellas. Además, qué mejor que hacer lo que a uno le gusta y obtener una ganancia por ello. Por esta razón, han surgido diferentes programas de apoyo para todas aquellas mujeres que desean emprender o simplemente adquirir mayores conocimientos. Si tú deseas hacerlo, quizás esta información te puede interesar:

Incubadora de Liderazgos Femeninos

El Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) cuenta con la Incubadora de Liderazgos Femeninos, en la que se imparten diversos cursos para que las asistentes desarrollen el gusto por el quehacer político y toma de decisiones en este ámbito. Los requisitos son que cuenten con una licenciatura, ya sea en universidades públicas o privadas en Jalisco, y que se comprometan a concluir todos los talleres que se les impartan.

http://www.iepcjalisco.org.mx

Fondo Jalisco de Fomento Empresarial

Si bien el programa de FOJAL no es solo para mujeres, ocho de cada diez créditos son otorgados al género femenino porque, según datos del mismo Fondo, las mujeres son más responsables con el cumplimiento de sus pagos.

Para obtener un crédito, es necesario seguir los siguientes pasos:

  1. Asistir a una plática informativa.
  2. Llenar una solicitud de crédito.
  3. Entregar documentos (acta de nacimiento, credencial de elector, comprobante de domicilio).
  4. Recibir capacitación.
  5. Esperar de quince días a un mes para la autorización.

Cabe mencionar que los pagos pueden ser semanales, quincenales o mensuales dependiendo del tipo de negocio.

http://www.fojal.mx/

Promicro Social

El programa Promicro Social es un financiamiento que otorga el Ayuntamiento de Guadalajara para todas aquellas mujeres que son jefas de familia, solteras, viudas, divorciadas, jóvenes que participan en el sostenimiento del hogar y desean iniciar un negocio. Los montos van desde $ 3,000.00 hasta $ 20,000.00 con uno por ciento de interés mensual y un plazo de hasta dieciocho meses.

www.emprendeguadalajara.com / (33) 12018500

A pesar de que la participación de la mujer es cada vez más activa, sigue existiendo una diferencia de género, ¿será cuestión física?, ¿de oportunidades?, ¿de mentalidad?

Estudios como el de la Universidad de Pensilvania dirigido por Ragini Verma aseguran que sí existen diferencias en el funcionamiento del cerebro entre un hombre y una mujer; sin embargo, estas no son un impedimento para ejercer las mismas actividades. El cerebro masculino conecta la percepción y el movimiento, mientras que el femenino facilita la comunicación entre los modos analítico e intuitivo.

En cuanto a oportunidades, anteriormente se mencionan algunos programas de apoyo para iniciar un negocio, pero ¿qué hay que aquellas mujeres que son empleadas y desean alcanzar una gerencia o una dirección? Según el Global Entrepreneurship Monitor2012, que es un proyecto de evaluación anual de las actividades empresariales, aspiraciones y actitudes de los individuos de una amplia gama de países, las mujeres terminan la universidad con mejores calificaciones que los hombres; sin embargo, antes de los 30 años, sus percepciones serán diez por ciento menor que las de ellos.

Estos datos nos llevan a la última pregunta, ¿será cuestión de mentalidad? Es posible. Tanto las mujeres como los hombres deben hacer conciencia de que ambos poseen las mismas capacidades para desarrollarse profesionalmente. Aún falta mucho camino por recorrer. Las mujeres en México enfrentan obstáculos, como la carga de trabajo no remunerado, que, según la OCDE (2011), es de cuatro horas diarias más que la de los hombres; la distinción de roles, que implica políticas de conciliación entre el trabajo y la vida familiar; y el cuidado infantil, en el caso de la mujeres que tienen una familia. Es más una cuestión de decisión, comunicación con la pareja y sobre todo de “creérsela”. Los límites los pones tú misma. 

 

 

 

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