Perseverancia

Adriana Macías*

 

Con los años he aprendido que hay un elemento fundamental para el logro de nuestros objetivos en cualquier aspecto de nuestra vida, y ese es la perseverancia. Aprendí a practicarla desde que mi mente le dijo a mi cuerpo que mis pies harían la función de mis manos, pues el hecho de haber nacido sin brazos no me dio la habilidad de hacer las cosas con los pies. La realidad es que cualquier bebé puede subir sus pies hasta la cabeza y como un juego tomar su biberón y algunas cosas con los pies, pero el hecho real de lograr la precisión de incluso ensartar el hilo en una aguja, escribir con pluma, maquillarme el rostro, hasta manejar un auto —en fin: lo que se te pueda ocurrir que haces con las manos—, yo lo aprendí a hacer con los pies gracias a la perseverancia. Aunque esto en mi vida ha sido un gran logro, hoy en día tengo proyectos más grandes y deseo que sean más trascendentes que el simple hecho de usar mis pies para ser independiente, y para alcanzar esas nuevas aspiraciones me vuelvo a encontrar con este mágico elemento de la perseverancia.

“Con perseverancia, cualquier cosa, ya sea correcta o incorrecta, buena o mala, es factible y puede ser lograda.” John D. Rockefeller.

“Si una persona es perseverante, aunque sea dura de entendimiento, se hará inteligente; y aunque sea débil se transformará en fuerte”. Leonardo da Vinci.

"Estoy convencido de que la mitad de lo que separa a los emprendedores exitosos de los que no triunfan es la perseverancia". Steve Jobs.

“Un camino de mil millas comienza con un paso”. Benjamín Franklin.

Distintos grandes líderes, empresarios e inventores nos han regalado un fascinante ejemplo de la perseverancia que selló cada éxito, pues siempre va estar latente la opción de desistir, de darte por vencido. Pero ¿qué pasa si hoy más que nunca nos entrenamos para la perseverancia? ¿Qué tendrías que hacer hoy para entrenarte?

  • Primero: Observa en dónde se encuentran tus metas.
  • Segundo: Separa por pasos las necesidades de tu proyecto que dependen completamente de ti.
  • Tercero: Haz una lista de las posibles tentaciones que pueden hacer que flaquee tu perseverancia.
  • Cuarto: Busca maneras para combatir esas debilidades con creatividad.

Por último, recuerda que lo que mantiene viva la perseverancia es la flexibilidad. Si un día las circunstancias te llevan a romper con esa disciplina y filosofía de vida, recuerda que somos seres de aprendizaje y que cada instante nos brinda esa oportunidad. Si esto te sucede, aprende y luego regresa al camino de la perseverancia, que siempre estará arropada por el esfuerzo.

Recordemos a Mahatma Gandhi: “Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”.

*Escritora y conferencista de Maha Medha AC 
www.adrianamacias.com

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