Ideas Disruptivas

 

María Guadalupe Tamayo Gómez*

 

¡Alto! Detente un momento, mira tu entorno y pregúntate lo siguiente: ¿por qué hago lo que hago como lo hago? Puede resultar una pregunta complicada; incluso puede ser que ocurran dos cosas: 1. que no tengas la respuesta o que sea algo como “porque así me dijeron que lo hiciera”, y 2. probablemente termines con dolor de cabeza. Palabras como paradigma, disrupción y reingeniería son mencionadas tanto en áreas creativas como empresariales, pero aunque comprendamos a grandes rasgos su significado, continúan siendo utilizadas de forma superficial y aún no generan un clic en nuestra mente. En la sociedad necesitamos modelos o patrones de comportamiento para lograr una interacción con el mundo; estos se van formando a través de experiencias y de la imitación; es decir, copiamos lo que hace el de al lado con la finalidad de ser aceptados en un determinado círculo. Pero esto no es solo en el ámbito personal, sino también en el empresarial. Si revisaras un proceso, solo uno de los miles de procesos que llevas a cabo en tu empresa y te preguntaras “¿por qué lo hago así?”, probablemente descubrirías que es porque así te dijeron que lo hicieras, o porque así se definió cuando la empresa comenzó; sin embargo, no te has detenido a pensar que ya pasaron diez o veinte años y que el ritmo de trabajo y los elementos involucrados ya no son los mismos. Entonces, ¿por qué lo sigues haciendo así? Una manera más sencilla, una forma más amigable y menos desgastante, incluso una forma más efectiva, puede encontrarse dentro de tu propia mente, pero para ello necesitas romper paradigmas, pensar disruptivo o, en un tono más coloquial: salirte de la caja.

El sustantivo disrupción, el adjetivo disruptivo y el menos frecuente verbo disrumpir son adecuados para aludir a un proceso o un modo de hacer las cosas que supone una ‘rotura o interrupción brusca’ y que se impone y desbanca a los que venían empleándose.

Fundación del Español Urgente (Fundéu)

El término innovación disruptiva fue empleado por primera vez por el profesor de Harvard Clayton M. Christensen, quien en 1997 publicó su libro El dilema del innovador, en el cual menciona que la innovación disruptiva es llevada a cabo por las pequeñas empresas que buscan desarrollar algo nuevo, sencillo de usar, poco costoso de producir e incluso barato de comprar para poder obtener con dicha innovación un lugar en el competitivo mercado en el que se insertan. Luke Williams es un conferencista y líder especializado en la innovación disruptiva. Es autor del libro Disruptivo: Piensa lo impensable para causar la chispa transformadora en tu negocio, el cual menciona que el análisis de información aporta el 50% de la idea innovadora y el otro 50% debe salir de la imaginación. Lo anterior significa que el secreto del éxito empresarial está en reiniciar la mente, en pensar locamente, en hacer cosas disruptivas, es decir, romper con lo convencional y dejar volar la imaginación de manera completamente libre. Muchas veces el pensar disruptivo puede no complacer a todo mundo, pero el éxito empresarial no consiste en complacer a todo mundo, sino en hacer lo que te apasiona y enfocarte en el mercado meta que coincide con esa pasión. En palabras de Herbert Bayard Swope: “No puedo darles una fórmula del éxito a prueba de bomba, pero sí puedo darles la fórmula del fracaso: intenten complacer a todos”.

¿Qué hábitos deben tener las personas disruptivas dispuestas a reiniciar su mente? Según el escritor, empresario y conferencista Isra García, son cinco:

  1. Son maniáticos de los detalles insignificantes.
  2. Han creado una rutina que únicamente ellos mismos conocen y pueden seguir de manera lógica dentro de un caos evidente cuando se los ve de manera externa.
  3. Aceptan que cualquier cosa puede ser posible y que todo es importante.
  4. Consideran el tiempo como la medida única.
  5. Crean sus propios sistemas.

Según menciona el periódico El Financiero, el Centro de Innovación de Ingeniería de GE llevó a cabo un estudio llamado Barómetro Global de Innovación, que se realizó en 24 países. Dicho estudio señala que el 60% de los directivos de empresas en México considera difícil ser disruptivo en su negocio, y el 76% de los ejecutivos mexicanos encuestados dijo que es prioridad proteger el core business (giro empresarial) en vez de innovar. En el documento en cuestión, Vladimiro de la Mora (director del Centro de Innovación de Ingeniería de GE) dijo que “hay optimismo respecto a esta revolución industrial, pero también hay preocupación por el cambio”. Según el Índice Mundial de Innovación 2016, de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), México ocupa el lugar número 61 de la lista de 128 países, y el lugar número 3 de la región de América Latina y el Caribe. Ahora bien, de acuerdo con la Cerem Business School (escuela asociada a la Universidad Rey Juan Carlos), no toda innovación es disruptiva. Existen tres elementos que hacen que una innovación sea realmente disruptiva, y son:

  1. Ofrece al consumidor una respuesta a una necesidad no satisfecha por el mercado.
  2. Se basa en un modelo de negocio sostenible.
  3. Emplea una tecnología innovadora que ofrece al producto una ventaja competitiva difícil de igualar o copiar.

 

Aquí te presentamos nueve casos de éxito de empresas que optaron por reiniciar su mente y actuar de forma disruptiva:

Idea disruptiva: Innovando con sencillez

Descripción: Lograron simplificar el uso de su buscador de Internet para mejorar la experiencia de búsqueda de los usuarios

Idea disruptiva: Control total de todo el proceso de negocio

Descripción: Consiguieron ofrecer lo que el cliente pide en el menor tiempo posible, con un precio accesible y con una buena calidad, controlando todo el proceso (diseño, fabricación, distribución y venta)

Idea disruptiva: Mercado y consumidores nuevos

Descripción: Inventaron los outlets online (clubes privados de ventas de productos) y son pioneros de ventas flash (ofertas salvajes que caducan en poco tiempo) mediante el comercio electrónico

Idea disruptiva: Cambiar el ciclo de experiencia del cliente

Descripción: El ciclo de compra tradicional en el mercado de muebles era que la persona iba a la tienda, elegía un mueble, lo encargaba y lo compraba, se lo fabricaban, se lo llevaban a casa y se lo montaban. Ikea, haciendo hincapié en el concepto de innovación-valor, rompió ese ciclo y hace que el cliente se pueda llevar a casa el mueble en el momento de la compra

Idea disruptiva: Conseguir que la competencia apoye

Descripción: Diseñaron un sistema que permite a sus clientes disfrutar de un café desde su casa sin necesidad de acudir a una cafetería de calidad

Idea disruptiva: Cambiar la gestión bancaria

Descripción: Aplicaron estrategias de liderazgo en costos para poder pagar más intereses a sus clientes

Idea disruptiva: Convertir un producto para enfermos en un objeto de moda

Descripción: Lanzaron al mercado gafas vanguardistas a la moda, sustituyeron las batas blancas de sus médicos oftalmólogos por ropa casual a la moda, usaron estrategias comerciales que no existían en el mercado de la óptica, como el 2x1, 3x1, una política de precios agresivos y con pagos a plazos.

Idea disruptiva: Acceso universal a un abogado

Descripción: Democratizaron el acceso a una asistencia jurídica de calidad, desarrollando una tarifa plana, ofreciendo servicio telefónico de asistencia jurídica 24 horas al día y los 365 días del año

Idea disruptiva: Reinventar la tradición

Descripción: Modificaron su forma de trabajar y gestionar equipos; decidieron ya no utilizar animales y, en vez de ello, añadir nuevos espectáculos innovadores.

 

¿Qué crees que habría pasado si todas estas empresas exitosas hubieran seguido el mismo pensamiento convencional del mercado? ¿Qué habría pasado si todas estas compañías hubieran buscado encajar en lo que llamamos natural o normal? Exacto, no habrían tenido el éxito que han logrado tener ahora. ¿Por qué alcanzaron el éxito? Porque pensaron diferente, porque pensaron de forma disruptiva, porque tuvieron el valor de arriesgarse a hacer algo completamente nuevo que rompía con el estereotipo de lo normal y se atrevieron a hacer algo loco. Ahí está el secreto de la felicidad personal y el secreto del éxito empresarial: hacer lo que te apasiona pensando disruptivamente, arriesgándote a no ser aceptado por todo mundo pero hacer lo que sabes y te apasiona hacer con coraje, entendiendo el coraje como el valiente entusiasmo de saber que algo no es posible pero comprometerte con hacerlo realidad.

*Comunicación Corporativa Coparmex Jalisco

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